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El proceso constituyente chavista, la renovación de poderes, la creación de otros, la Constitución Bolivariana, todo eso estuvo marcado por el fraude y avalado por una minoría en las urnas.

Esta es la historia.

Primer paso: según la Constitución de 1961 esta solo se podía enmendar o reformar parcialmente mediante las fórmulas que ella establecía, sin embargo, Chávez exigió a la Corte Suprema de Justicia que se autorizara un referéndum consultivo sobre la realización de una Asamblea Constituyente lo cual fue autorizado pero con la advertencia de que todo tendría que hacerse con apego a la Constitución y leyes vigentes, específicamente se le negó carácter “originario” como él quería. La consulta se hizo el 25 de abril de 1999, y solo fueron a las urnas 4 millones de los de casi 11 millones de electores inscritos, es decir, una minoría de 38% y de allí salió la aprobación del proceso Constituyente.

Segundo paso: se implementó la elección de 131 diputados a la Constituyente, acto que se efectuó el 25 de julio 1999. Hubo abstención de 54%, solo votó una minoría de 46% y de esa minoría el chavismo obtuvo 65% de los votos que debió darles igual porcentaje de asambleístas pero no fue así, se adjudicaron 95% para asegurarse un control total.

Tercer paso: ya conformada fraudulentamente la Constituyente, el chavismo la declaró “originaria”, desconocieron los poderes constituidos, incluso la Constitución, cuya primacía supeditaron a sus dictados y válida solo en cuanto no contradijera sus determinaciones. Seguidamente procedieron con un “Decreto de Reorganización de los Órganos del Poder Público” siendo el Poder Judicial el primero, el cual entregaron a una “Comisión de Emergencia” que inmediatamente suspendió a los cerca de 2.000 jueces del país y nombraron a dedo a los sustitutos.

El 22 de diciembre de 1999 emitieron un “Decreto sobre régimen transitorio del Poder Público” en el cual eliminaron al Congreso Nacional y lo sustituyeron por una “Comisión Legislativa Nacional” chavista; igual hicieron con las asambleas legislativas de los estados que sustituyeron por comisiones legislativas estadales, eliminaron la Corte Suprema de Justicia sustituyéndola por un Tribunal Supremo –magistrados a dedo incluidos– diseñado en la nueva Constitución que aún no había sido promulgada; así proclamaron a la trágica Sala Constitucional que de inmediato pusieron a funcionar legitimando todo aquel asalto mediante sentencias a la medida.

En aquel asalto también tomaron el Ministerio Público, la Contraloría, el CNE y les nombraron a dedo a sus titulares.

Cuarto paso: después de ejecutado todo lo anterior publicaron enGaceta Oficial y entró en vigencia la nueva “Constitución de la República Bolivariana” el 30 de diciembre de 1999, de modo que las instituciones actuales nacieron sin Dios y sin ley, antes de que naciera el texto que las creaba, con sus titulares escogidos caprichosamente por un cenáculo y bajo sus propios intereses políticos y económicos, Constitución que luego fue aprobada en referéndum por una minoría de 30% de los electores inscritos –con la ausencia de 70% de los venezolanos con derecho a voto– y luego reformada tres veces bajo la farsa de enmendar “errores de gramática y sintaxis” detectados por Hugo Chávez quien muy poco sabía de eso.

Así que todo lo actuado desde la formación de la Asamblea Constituyente para acá es nulo, pues se hizo violando el Estado de Derecho que venía de una tradición de 40 años que, aunque con defectos, era mucho mejor que esta barbarie que nos impusieron.

Continuará.

http://www.el-nacional.com/carlos_ramirez_lopez/Constituyente-Constitucion-Inconstitucionales-II_0_938906181.html